
13 días · 2,876 km
El gran circuito del sur del Perú en 13 días. Desierto, altiplano y Ticlio a 4,818 msnm.
El gran circuito del sur del Perú en 13 días. Desierto, altiplano y Ticlio a 4,818 msnm.
Esta no es una ruta de fin de semana: es el gran circuito del sur del Perú, desierto, altiplano, cañones profundos y uno de los pasos de carretera asfaltada más altos del planeta, todo en una sola vuelta. Muchos operadores la venden en 7 u 8 días muy forzados; nosotros la armamos en 13 (12 si omites el día opcional a Machu Picchu), porque hay tramos (Nazca–Arequipa, Abancay–Ayacucho) que se recorren mejor y más seguros repartidos en dos días en vez de uno solo al límite.
Es una ruta para motociclistas con experiencia real en altura, curvas cerradas de montaña y jornadas largas — no es el lugar para estrenar moto ni experiencia.
Evita pasar por Ayacucho en Semana Santa sin reservar con meses de anticipación: es una de las celebraciones religiosas más grandes del Perú y la ciudad se llena por completo. Abril y noviembre son meses de transición razonables, pero revisa el pronóstico antes de salir — un solo día de lluvia fuerte puede cerrar temporalmente el tramo Izcuchaca–Mayocc.
Mejor época
Mayo – Septiembre (temporada seca andina, la mejor para esta ruta).
Evitar
Diciembre – Marzo (lluvias, neblina y riesgo de huaicos en sierra).
llanura desértica, sin puertos de altura
Sal de Lima antes de esta hora para evitar el tráfico de siempre — la Panamericana Sur en las mañanas fluye bien hasta después de Chilca.
Llegas a Chincha. Si tienes tiempo, desvíate a la Hacienda San José, en El Carmen: una casa hacienda del siglo XVII con más de 30 km de túneles subterráneos que se usaron para el tráfico de esclavos traídos desde África, hoy convertida en recorrido histórico. El Carmen es la cuna de la cultura afroperuana en el Perú — zapateo, cajón y música en vivo casi cualquier fin de semana. Aprovecha para almorzar una carapulcra con sopa seca, el plato bandera de la zona (el restaurante Fiesta, dentro de la misma hacienda, la sirve como pocos). Cuenta con 1-2 horas extra si entras a la hacienda.
Ya en Ica, si te gusta el pisco, la Bodega Santiago Queirolo tiene siglos de tradición y hace catas rápidas sin necesidad de reservar con mucha anticipación.
Llegada a Huacachina: es el oasis natural más conocido de Sudamérica, una laguna rodeada de dunas gigantes en pleno desierto. Métete al agua y sube a las dunas con calma.
El mejor momento del día: el atardecer desde arriba de las dunas, con la luz dorada sobre la arena. Cuenta la leyenda que una princesa fue sorprendida bañándose desnuda por un cazador; al huir dejó caer su espejo, que se convirtió en la laguna, y su larga cabellera se transformó en las dunas que la rodean — dicen que su fantasma sigue nadando ahí en las noches de luna llena.
Si te queda energía, los tubulones (buggies) salen cada hora más o menos desde el pueblo y duran 1h30, justo a tiempo para el sunset.
Hotel Mossone — Huacachina, Ica
El único hotel con acceso directo a la laguna de Huacachina; colonial y con encanto. Reserva con anticipación en temporada alta.
llanura costera
Sal después del desayuno, no hay apuro — es el día más corto de manejo de toda la ruta.
De camino pasas cerca de Ocucaje, zona famosa por sus bodegas de pisco y también yacimiento paleontológico, donde se han encontrado fósiles de ballenas de hace millones de años, de cuando este desierto era fondo marino.
Desvío opcional a Palpa para ver su propio mirador de líneas — mucha gente se lo salta por ir directo a Nazca, y es una pena: tiene bastante menos gente que el mirador principal y figuras igual de impresionantes (el 'reloj solar', 'la familia').
Llegada a Nazca. Si quieres sobrevolar las líneas, los vuelos salen entre las 7:00 a. m. y la 1:00 p. m. desde el aeropuerto María Reiche, a la entrada de la ciudad — coordínalo hoy mismo o déjalo para mañana temprano.
Nadie sabe con certeza para qué se trazaron estas líneas, Patrimonio de la Humanidad desde 1994: calendario astronómico, caminos ceremoniales o mensajes para los dioses son solo algunas teorías. María Reiche, la matemática alemana que dedicó más de 40 años de su vida a estudiarlas y protegerlas, llegó a barrer ella misma la arena con una escoba para mantenerlas visibles.
Deja la moto en la cochera del hotel y camina el centro; es pequeño y se recorre fácil a pie.
Acueductos de Cantalloc, a unos 3.5 km de Nazca: un sistema de riego subterráneo de la cultura nazca, con pozos en espiral por donde se accedía al agua en pleno desierto. Es corto y cómodo para la tarde.
Museo Antonini, con las piezas recuperadas en el centro ceremonial de Cahuachi. Confirma el horario de cierre en tu hotel.
Cena en el centro. Tres opciones: La Kasa Rustika (Av. Bolognesi 372), donde destacan el lomo saltado, el ceviche y un menú del día. Mamashana Café Restaurante, con cocina peruana y toques mediterráneos. Y D'Gula, si quieres mariscos.
Casa Andina Standard — centro de Nazca
Cadena confiable con cochera vigilada en el centro de Nazca — ideal después de un día completo cruzando desierto.
el tramo más largo y solitario de toda la ruta
Sal muy temprano — es el día más largo y solitario de toda la ruta, sobre la Panamericana Sur, parte de la Carretera Panamericana: la carretera transitable más larga del mundo, que conecta Alaska con el sur de Argentina a lo largo de más de 30,000 km.
Llena el tanque antes de salir de Nazca — entre Chala y Ocoña hay estirones de más de 100 km sin un solo grifo.
Desvío opcional a San Juan de Marcona: lobos marinos y, en temporada (julio–octubre), ballenas jorobadas cerca de la costa.
Chala — llena tanque de nuevo. El viento cruzado se pone fuerte pasado el mediodía, así que ya deberías llevar buen avance.
Desvío a Puerto Inca, de los favoritos de la ruta: ruinas preincas construidas sobre una caleta de mar turquesa, donde la nobleza inca mandaba traer pescado fresco hasta el Cusco — una cadena de chasquis lo relevaba en postas y lo entregaba en menos de dos días, casi 500 km, sin caballos ni ruedas.
Llegada a Camaná con el sol ya bajando — perfecto para cerrar el día con los pies en la arena.
Hotel frente al mar (p. ej. El Cesar's) — litoral de Camaná
Frente a la playa — perfecto para cerrar el día del desierto con los pies en la arena. Confirma cochera vigilada al reservar.
ascenso por el valle de Majes, incluida la 'cuesta del toro'
Sal después del desayuno, sin apuro — día tranquilo de solo 175 km.
Subida por el valle de Majes: campos verdes de arroz y cebolla hasta la famosa 'cuesta del toro', un ascenso en curvas cerradas que marca el cambio de paisaje de valle fértil a puna seca.
Llegada a Arequipa, la 'Ciudad Blanca' y la ciudad rodeada de volcanes: el Misti, el Chachani y el Pichu Pichu la vigilan desde cualquier calle. Su centro histórico, Patrimonio de la Humanidad, está construido casi por completo en sillar, una piedra volcánica blanca que cambia de tono según la hora del día.
El Monasterio de Santa Catalina suele cerrar cerca de las 5:00 p. m. — es una ciudadela colonial completa dentro de la misma ciudad, no te lo pierdas.
En el Museo Santuarios Andinos se exhibe a Juanita, la 'Dama de Ampato': una niña inca sacrificada en la cima del volcán Ampato hace más de 500 años, que quedó congelada y perfectamente conservada hasta que la encontraron en 1995.
Mirador de Yanahuara, a pocos minutos del centro en taxi o caminando: arcos de sillar del siglo XIX con versos de poetas arequipeños grabados, y una vista de los tres volcanes con el Misti en el centro. Llega con luz: es el mejor momento del día para las fotos.
El Misti (5,822 msnm), de forma casi perfectamente cónica, es el emblema de Arequipa: a los arequipeños se les dice 'mistianos' por él.
Cierra el día con algo típico arequipeño — un rocoto relleno o un chupe de camarones — te lo has ganado después de dos días de desierto.
Casa Andina Premium o Katari Hotel — centro histórico, Arequipa
En pleno centro histórico de sillar blanco, a pasos de la Plaza de Armas, con parking privado.
Sal temprano — este tramo sube en serio, de 2,335 msnm a más de 4,400 msnm en un par de horas. Ve con calma y bebe agua seguido: el soroche puede aparecer sin avisar.
Zona de Imata — última con servicios antes del altiplano puro, llena tanque aquí.
El paisaje cambia por completo: de los volcanes de Arequipa a la puna abierta, con manadas de vicuñas y llamas pastando sueltas — maneja con cuidado, cruzan la pista sin avisar.
En el altiplano el viento se levanta fuerte a media tarde, así que procura ya llevar buen avance hacia Puno.
Llegada a Puno, a orillas del lago Titicaca, considerado el lago navegable más alto del mundo.
Según la leyenda, Manco Cápac y Mama Ocllo emergieron de sus aguas enviados por el dios Sol, con la misión de fundar el imperio inca — por eso se le considera el lugar de origen de los incas.
Camina hasta el malecón para ver el atardecer sobre el lago; a esta altura, los colores del cielo se ven distintos a cualquier otro punto de la ruta.
Casa Andina Premium o Sonesta Posada del Inca — orilla del lago, Puno
A orillas del lago Titicaca, con vistas al lago desde varias habitaciones — después de un día completo en altura, se agradece.
Sal temprano para no llegar de noche y apurado a Cusco.
Pucará: puna abierta, aquí se hacen los famosos 'toritos de Pucará' — figuras de cerámica que ves en casi todos los techos de la sierra sur, colocadas en pares como protección y símbolo de prosperidad.
Abra La Raya, 4,338 msnm, el punto más alto de todo el tramo — vas a sentir el frío apenas bajes de la moto. Desde ahí se ve el nevado Chimboya, del que —según la tradición local— nace el río sagrado Vilcanota, que los incas consideraban un reflejo terrenal de la Vía Láctea.
Sicuani, buen lugar para almorzar.
Raqchi: el Templo de Wiracocha suele abrir hasta las 5:00 p. m. — sus muros de casi 20 metros de altura son de los restos incas mejor conservados del sur.
Andahuaylillas y su 'Capilla Sixtina de América': por fuera una iglesia colonial sencilla, por dentro cubierta de pan de oro y pinturas de la escuela cusqueña de techo a piso.
Entras a Cusco ya de noche; las calles del centro son angostas y empedradas, así que maneja despacio y confirma con tu hotel cómo llegar con la moto hasta la puerta.
Hotel boutique — San Blas, Cusco
Calles empedradas, a poca distancia del centro. Reserva cochera privada con anticipación: el centro histórico tiene calles angostas y acceso restringido. Reserva 2 noches, o 3 si haces el Día 8 opcional a Machu Picchu.
Desayuno tranquilo en San Blas o en el Mercado de San Pedro. Camina el centro con calma: según la tradición inca, el trazado urbano del Cusco fue diseñado con forma de puma; el Qorikancha sería la cola y Sacsayhuamán la cabeza. Si eliges city tour o Valle Sagrado, esta es la hora de salida.
Mañana, tú eliges:
Almuerzo. Opciones: menú del día en el Mercado de San Pedro, o un restaurante del centro (ver la cena más abajo).
Tarde libre. Opciones:
Cena. En temporada alta conviene reservar:
El mismo hotel del Día 6 — San Blas, Cusco
Este es el día extra que la mayoría de tours no te da, clave para aclimatarte de verdad antes de seguir subiendo y bajando por Apurímac.
más bajo que Cusco, sin problema de altura
Sal hacia tu tren, desde Poroy (Cusco) u Ollantaytambo. Desde Poroy demora cerca de 3 horas y desde Ollantaytambo cerca de 2. Los horarios varían según empresa y temporada: elige el que te deje en Machu Picchu Pueblo con margen antes de tu horario de ingreso.
Llegada a Machu Picchu Pueblo (Aguas Calientes). Ten a la mano tu boleto de bus si vas a subir en bus.
Tú eliges:
Llega dentro de tu franja de ingreso. Una vez que sales, no puedes volver a entrar, así que usa el baño y el café de la entrada antes de comenzar.
Recorrido por la ciudadela. La visita dura entre 4 y 6 horas según el circuito.
Almuerzo en Machu Picchu Pueblo, antes o después de tu visita según tu horario.
Tren de regreso. Llegarás a Cusco de noche, así que compra el retorno con margen.
El mismo hotel de los Días 6 y 7 — San Blas, Cusco
Tu moto sigue en la cochera privada.
Sal a media mañana, no hay necesidad de madrugar porque es un tramo corto. Si vienes de Machu Picchu, este horario ya está pensado para ti.
Curahuasi — último punto grande con servicios antes del cañón, llena tanque aquí.
Empieza el descenso al cañón del Apurímac: de 3,399 msnm a cerca de 1,700 msnm en el fondo, uno de los tramos más dramáticos de toda la ruta, con curvas cerradas y vistas que te van a hacer parar a cada rato para fotos.
Desvío a Saywite, 47 km antes de Abancay, suele abrir hasta las 5:00 p. m.: su monolito principal tiene más de 200 figuras talladas —animales, canales de agua, templos en miniatura— que los arqueólogos todavía debaten si era un modelo religioso, un mapa territorial del imperio o un observatorio ceremonial.
Llegada a Abancay con luz de sobra para instalarte con calma.
Hotel Contreras — centro de Abancay
Cochera amplia y segura dentro del propio hotel, confirmada para camionetas y motos — clave en un pueblo donde no siempre es fácil dejar la moto tranquila en la calle.
Sal cuando quieras, no hay apuro — otro día corto, pensado para que no llegues cansado a Ayacucho al día siguiente.
Desvío a la laguna de Pacucha (a unos 20 minutos de Andahuaylas), un lugar hermoso para almorzar frente al agua. En el pueblo a orillas del lago hay lugares donde alquilar botes para remar; si te interesa, pregunta ahí mismo al llegar.
Justo al lado, Sondor: sitio ceremonial chanka vinculado a las leyendas sobre el origen de ese pueblo — los mismos Chanka que enfrentaron a los incas antes de la expansión del imperio bajo Pachacútec. Mucho menos visitado que las ruinas incas más famosas, normalmente lo tienes casi para ti solo.
Llegada a Andahuaylas — pueblo pequeño y tranquilo.
Tarde libre para recorrer el pueblo: la Plaza de Armas, con la Catedral de San Pedro, y el pequeño Museo de Andahuaylas.
Mirador del Apu Huayhuaca, a unos 5 km del centro, rodeado de pinos y cipreses, con una vista amplia de todo el valle. Buen cierre de tarde antes de la cena.
Para la cosmovisión andina, un 'apu' es una montaña o cerro considerado espíritu protector — el Apu Huayhuaca tiene ese significado para la población local.
Cena sencilla en el centro: la oferta de Andahuaylas es más básica que en las ciudades anteriores, así que un menú o algo a la carta en un restaurante de la plaza es la apuesta segura.
Hotel céntrico con cochera — Andahuaylas
Sencillo pero seguro, en el centro de Andahuaylas — perfecto para cortar el tramo Abancay–Ayacucho en dos días en vez de forzar casi 400 km de curvas en uno solo.
Sal temprano — sigue siendo sierra pura con curvas todo el tiempo, aunque el camino está mejor que el tramo anterior. En temporada de lluvias (diciembre a marzo) este tramo puede tener caída de piedras o tramos afectados; si viajas en esas fechas, confirma el estado de la vía antes de salir.
Chincheros, buen punto para parar a media mañana — no lo confundas con el Chincheros de Cusco, este es un pueblito textil menos conocido pero con artesanía igual de linda. Aprovecha la parada también para estirar las piernas: entre curva y curva, hacer el tramo de un tirón cansa más de lo que parece.
Llegada a Ayacucho, conocida como la 'ciudad de las 33 iglesias' por su enorme cantidad de templos coloniales.
Muy cerca, en la Pampa de Quinua, se libró en 1824 la batalla que selló la independencia de toda Sudamérica — hoy un obelisco de 44 metros, uno por cada año transcurrido hasta 1974, marca el lugar exacto donde se firmó la capitulación española.
Deja las cosas en el hotel y almuerza algo típico: puca picante (chicharrón de cerdo y papas con maní tostado) o mondongo ayacuchano.
Tarde libre. Dos formas de aprovecharla:
Si tu fecha coincide con Semana Santa, prepárate para encontrar la ciudad a full: es una de las celebraciones religiosas más grandes del Perú, con procesiones que duran toda la noche. Fuera de esas fechas, es una ciudad tranquila y muy bonita para caminar de noche por el centro.
Casa Andina Standard — centro histórico, Ayacucho
Cadena confiable, bien ubicada cerca del centro histórico, con cochera privada. Reserva con mucha anticipación si tu paso coincide con Semana Santa.
Este es el tramo que exige más respeto de toda la ruta — léelo con calma antes de salir.
Sal temprano. El primer tramo hasta Huanta está en buen estado y es tranquilo.
Huanta — grifo y algo de comer.
Mayocc: punto de transición hacia el tramo más delicado. Entre Izcuchaca y Mayocc esta vía es conocida desde hace años como la 'carretera de la muerte' por lo angosta que es, con curvas ciegas sobre el cañón del río Mantaro, y tramos aún sin asfaltar (confirma el estado con los locales antes de salir).
Si el reporte no es bueno o vas con lluvia, toma la alternativa más larga vía Huancavelica. Si vas por la ruta directa, hazlo de día, sin apuro y con la cabeza fría.
Llegada a Huancayo.
Tarde libre para descansar las piernas después del tramo más exigente de la ruta. Si te queda energía, el Parque Túpac Amaru y el Cerrito de la Libertad son un buen paseo corto por la ciudad.
Cena con algo típico de la sierra central: papa a la huancaína (nació aquí, aunque el nombre despiste) o un buen pachamanca si el hotel o algún restaurante lo ofrece ese día.
La abolición de la esclavitud en el Perú se firmó justamente en Huancayo, un 3 de diciembre de 1854 — el mismo tema que tocamos el primer día en la Hacienda San José de Chincha se cierra, de alguna forma, aquí mismo.
Hotel con cochera — centro de Huancayo
Cochera segura, punto de referencia en el centro de la ciudad — se agradece después de un tramo exigente.
Sal temprano — cerca del mediodía suele nublarse y hace más frío en la puna.
La Oroya — grifo y cruce de rutas.
Casapalca, paisaje minero de colores intensos. En la subida final hacia Ticlio, la laguna Huacracocha aparece al costado del camino — con el cielo despejado, es la última gran postal de paisaje andino antes de bajar a la costa.
Abra Anticona / Ticlio, 4,818 msnm — el techo de la ruta, uno de los pasos de carretera asfaltada más altos del mundo. Para a tomarte la foto (todos lo hacen) pero no te quedes mucho rato sin abrigo: la presión atmosférica ahí es casi 50% menor que a nivel del mar, y muchos viajeros sienten el soroche solo con bajarse de la moto. Justo en el punto más alto hay un monumento a Ernest Malinowski, el ingeniero que diseñó este ferrocarril, obra del escultor Gustaw Zemła — buen punto de referencia para la foto de la cima. Justo por acá pasa también el 'Tren Macho', que durante más de un siglo tuvo el tramo ferroviario más alto del mundo.
De bajada, el paisaje cambia rápido: de la puna gris minera de Casapalca al verde de Matucana y Chosica.
Llegada a Lima, con casi 2,900 km recorridos en el cuerpo y en la moto — ya te ganaste una buena ducha caliente y contar esta historia.
Aclimata antes de forzar altura
Aclimata al menos un día completo en Cusco o Puno antes de forzar tramos por encima de 4,000 msnm — el soroche no avisa.
Sal siempre antes de las 7:00 a. m.
El clima cambia rápido pasado el mediodía, sobre todo con neblina — en los tramos de altura es la norma.
Nunca manejes de noche en la sierra
Animales sueltos, neblina y falta de señalización son la norma, no la excepción.
Lleva capas de abrigo real
En Ticlio y Abra La Raya la sensación térmica baja de 0°C incluso en día soleado.
Llena el tanque en cada oportunidad
Especialmente entre Nazca y Camaná y en el tramo Curahuasi–Abancay: hay estirones largos sin grifo.
Confirma el estado de Izcuchaca–Mayocc
Está en proceso de asfaltado; si está mala, existe una alternativa más larga pero pavimentada vía Huancavelica.
Hoja de coca o mate de coca
Ayuda con la adaptación a la altura; es legal y se consigue en cualquier mercado de la sierra.

853cc
Para cumplir ese viaje que llevas meses planeando.
400 km/día incluidos: 5,200 km en 13 días para una ruta de 2,876 km.

Reserve la moto, empieza a planear y nosotros te apoyamos con todo lo que necesitas antes de salir.